Marta y David

Su deseo era claro desde el principio: querían una boda pensada para sus invitados. No se trataba solo de un “sí, quiero”, sino de crear una gran fiesta para todos los que han formado parte de su camino. Inspirada en el mar, la boda respiraba frescura y personalidad. El ancla, símbolo de estabilidad y compromiso, se convirtió en el hilo conductor de la celebración, presente en los pequeños detalles que daban coherencia y significado a cada espacio.

Organización, diseño y coordinación: Lluvia de Arroz

Fotografía: Plumeria Foto y Juan Gestal